Lee esto si te sientes confundido

Nos han dicho que al caminar,
lo más importante es saber a dónde vamos,
tener una meta clara,
un camino trazado.

Y ahí vamos por la vida.

Unos sintiéndonos perdidos,
como un niño que juega a ser adulto.

Otros escondiéndonos detrás
de un rápido y furioso andar,
pretendiendo conocer el camino.

Confusión al fin,
sólo que en diferentes presentaciones.

Pero quizás estamos jugando
al juego equivocado.

Quizás importa poco (o nada)
saber a dónde vamos
o cómo llegaremos.

A lo mejor es tan sencillo
como soltarse en cada paso,
disfrutando el contacto
de nuestros pies con la tierra,
sin buscar certeza de ningún tipo.

A lo mejor es tan simple
como voltear a ver el paisaje
y reírnos de nosotros mismos
tras descubrir que hemos estado
caminando en círculos.

A lo mejor este paseo
se vuelve más ligero
si dejamos de creer que
hay algo que demostrar.

Mejor andemos libres
y ya iremos descubriendo
poco a poco
a dónde nos lleva la vida.